En una ruta a Bangkok puede haber una elección entre una conexión ajustada y una pausa en Dubái o Doha. No se trata de añadir siempre una parada, sino de decidir si ese tiempo se aprovecharía mejor fuera del aeropuerto.
Una o dos noches pueden cambiar el ritmo de un viaje largo: dan tiempo para llegar de verdad, conocer una ciudad o continuar con más calma.