Este servicio funciona en los dos sentidos. Algunos viajeros aterrizan temprano, antes de que la habitación del hotel esté lista, y aprovechan ese tiempo para ver la ciudad de camino. Otros vuelan a última hora de la tarde, después de dejar la habitación, y hacen el recorrido de camino al aeropuerto. En ambos casos, el traslado deja de ser tiempo perdido.
El servicio dura dos horas en total desde el punto de encuentro confirmado. Ese tiempo cubre el encuentro en el aeropuerto, el trayecto entre el aeropuerto y la ciudad y el recorrido por la ciudad, de aproximadamente una hora. El reparto de las dos horas depende del vuelo, del equipaje y del tráfico del día.
Puede empezar en la terminal de llegadas del aeropuerto, en una estación de tren o en su hotel el día de la salida. El recorrido puede terminar en su hotel, en otra dirección acordada de Praga, en una estación o en el aeropuerto. La secuencia final se confirma antes del recorrido, para que encaje con el horario del vuelo, el equipaje y sus planes posteriores.