Budapest son dos ciudades frente a frente a ambos lados del Danubio: la Buda de las colinas, con el castillo y la ciudad vieja, y la Pest llana, con el Parlamento, los bulevares y los cafés. Durante medio siglo compartió un imperio con Viena, y se construyó para rivalizar con ella.
La autopista requiere aproximadamente dos horas y tres cuartos por trayecto, de modo que diez horas de puerta a puerta dejan unas cuatro y media en Budapest. Con coche, las dos orillas y las dos colinas caben en ese tiempo, cosa que a pie no ocurriría: el chófer le lleva de una a otra, y usted decide dónde detenerse más.