Cuatro horas bastan para ir más allá del Ring. La primera mitad del recorrido cubre la Viena por la que viene todo el mundo: el Hofburg, la catedral, la Ópera, el Parlamento y el Ayuntamiento, el Belvedere y Schönbrunn. La segunda va adonde los visitantes a pie rara vez llegan: al Kahlenberg por la vista, al otro lado del Danubio hasta la torre, y de vuelta por el Prater.
Diez paradas son una carta más que un programa. Elija aquellas en las que quiere pasar tiempo, acuérdelas con el chófer al inicio y vea las demás desde el coche. El recorrido es de puerta a puerta, desde su hotel o dirección y de vuelta a ella.